Ácido hialurónico, tu salvador.

Todo ello puede desencadenar en un estado de deshidratación. ¿Cómo podemos saber si nuestra piel está deshidratada? A nivel visual, la piel presenta finas líneas de deshidratación. Además, notaremos sensación de tirantez en ella.

Debemos tomar nota de todo ello e introducir productos complementarios a nuestra rutina de belleza diaria.

Partiendo de la base que limpiamos la piel, tonificamos e hidratamos, a ello le sumaremos un sérum hidratante para que los activos penetren a un nivel más profundo, aplicándolo mañana y noche sobre la piel limpia, siempre antes de la crema

Como tratamiento semanal utilizaremos un buen exfoliante con la finalidad de eliminar células muertas para afinar la textura de la piel y lograr que los activos de nuestro tratamiento penetren mejor. Seguido de una mascarilla hidratante, aplicando una capa uniforme actuar toda la noche.

En todos los productos mencionados hay una molécula imprescindible: El ácido hialurónico, el cual tenemos presente en nuestra piel y cumple la función de captar y retener agua, mejorando la turgencia de la piel, luminosidad y vitalidad.

Este activo también lo encontramos en la vía oral, imprescindible para recuperar un nivel óptimo de hidratación. Recuerda que si estamos bien por dentro se nota desde fuera.